Hubo un tiempo en que hablar de «Agua» en Quilino y Villa Quilino era sinónimo de sacrificio y dolor.
Hoy, la historia es completamente distinta.
Ese clamor de antaño se transforma hoy en una escena imponente, magistral y bendita: el preciso instante en que la tierra se abre y el agua brota con fuerza, convirtiéndose en mucho más que un recurso. Es la devolución de la dignidad a cada vecino, a cada familia que luchó contra la adversidad.
Una Obra que es Salud y Futuro
Inversión en Salud: No se trata solo de abrir pozos, sino de contar con tecnología de vanguardia y mecanismos modernos que permiten filtrar el agua y brindarle un tratamiento óptimo, cuidando la salud de toda la comunidad.
Un Gobierno Presente: Este logro es posible gracias a la firme decisión política del gobernador Martín Llaryora y al trabajo incansable, valiente y de gestión permanente de nuestra intendenta Mabel Godoy.
Una Bendición que se Valora: Mientras otras localidades aún sufren la escasez a pesar de sus perforaciones, en Quilino y Villa Quilino el agua es una realidad que nos emociona y nos une.
A Dios, por el recurso más valioso.
A quienes hacen posible que el futuro al fin llegue a nuestras canillas.
Quilino y Villa Quilino tiene agua, tiene salud, tiene dignidad. ¡Y eso hoy es una bendición que llevamos en el corazón!







