Horas antes de la marcha universitaria, el Gobierno nacional oficializó un recorte de más de $78.000 millones en programas educativos y suspendió fondos para obras en universidades públicas.
La medida impacta principalmente en el Plan Nacional de Alfabetización, que perdió más de $35.000 millones. También se eliminó el Fondo de Compensación Salarial Docente, destinado a ayudar a las provincias a pagar salarios mínimos docentes, con una quita cercana a los $9.000 millones.
Además, hubo recortes en infraestructura escolar, becas estudiantiles y programas socioeducativos. La empresa estatal EDUC.AR también sufrió una fuerte reducción presupuestaria.
Las universidades nacionales fueron otro de los sectores afectados: se frenaron obras y se redujeron más de $5.300 millones para infraestructura universitaria. La Universidad Nacional de La Plata fue la más perjudicada.
Desde sectores universitarios y educativos advierten que el presupuesto para educación superior acumula una fuerte caída real desde 2023, mientras el Gobierno sostiene que no puede afrontar mayores gastos por la situación económica actual.







